Servicios diagnósticos

Las pruebas diagnósticas en urología son fundamentales para realizar una correcta exploración del paciente y hallar la manera más adecuada de solucionar su problema.

En Clínica García Reboll realizamos las pruebas a través de los siguientes servicios diagnósticos:

Radiológicas

Ecografía escala de grises

La ecografía nos permite realizar una evaluación completa del estado del sistema urinario masculino y femenino a través de ultrasonido (ondas acústicas). Esta técnica, no invasiva, es imprescindible en el diagnóstico y seguimiento del paciente, ya que mediante la escala de grises somos capaces de visualizar hasta el más mínimo detalle. A través de la ecografía podemos conocer las posibles obstrucciones del aparato urinario, así como si existen cálculos y/o tumores en vejiga y riñones, y problemas en la próstata.

Este método diagnóstico nos permite, además de determinar la patología del paciente y su seguimiento, llevar a cabo algunas técnicas quirúrgicas de manera más exacta, ya que ejerce como guía en ellas.

En urología se pueden realizar ecografías abdominales y transrectales, y se suelen llevar a cabo con la vejiga llena para poder evaluar de forma correcta el estado de la misma.

Eco-doppler de pene y testicular

La ecografía doppler, como la ecografía tradicional, está basada en la detección de anomalías a través del ultrasonido. Sin embargo, la diferencia entre ellas es que la eco-doppler permite visualizar con gran detalle los vasos sanguíneos (venas y arterias) y su flujo.

En urología utilizamos la eco-doppler para valorar el estado del pene y los testículos y poder visualizar si existen problemas vasculares en los mismos.

Eco Dopler para el estudio de la disfunción eréctil. También se utiliza como Ecografo convenional y para el estudio de infertilidad.

La eco-doppler de pene se emplea para evaluar los cuerpos cavernosos del pene y valorar la disfunción eréctil del varón. Para llevar a cabo una eco-doppler de pene, con el varón tumbado se aplica una inyección con un medicamento vasodilatador que provocará una erección artificial mediante el relleno de los cuerpos cavernosos. A continuación se aplica un gel conductor, que se utiliza para transmitir de manera más fácil las ondas sonoras, y se realiza la ecografía. Se trata de un procedimiento que no genera molestias ni ningún tipo de dolor y que revela la causa de la disfunción eréctil, que puede ser arterial o venosa, así como la presencia y anomalías de la enfermedad de Peyronie.

La eco-doppler testicular se realiza en el escroto, es decir, la porción de piel que alberga los testículos. Para ello, el paciente se tumba boca arriba en una camilla con las piernas separadas. Tras la aplicación del gel conductor se lleva a cabo la ecografía por la zona del escroto con el ecógrafo, que envía las señales sonoras creando una imagen que permite visualizar todo lo que ocurre en su interior.

A través de la eco-doppler testicular se pueden visualizar diversas patologías a simple vista indetectables o que no permiten un diagnóstico claro, tales como torsión testicular, infecciones o tumores.

Uretrocistografía

La uretrocistografía es una exploración radiológica del tracto urinario inferior, es decir,  que permite visualizar las alteraciones que tienen lugar en la vejiga y la uretra.

Este tipo de radiografía se utiliza para detectar infecciones, anomalías anatómicas, estenosis o estrecheces en los conductos, presencia de tumores, divertículos, incontinencia o fístulas, entre otras posibles patologías.

La uretrocistografía se lleva a cabo tras la evacuación completa de la vejiga, en la que se introduce un catéter a través de la uretra a través del que se aplica el medio de contraste. El especialista realiza la toma de imágenes durante el llenado de la vejiga, cuando esta está llena y durante el vaciado de la misma.

Se pueden producir algunas molestias durante la inserción del catéter en la uretra, sobre todo en el caso del varón, además de ardor y ganas de orinar, pero lo normal es que estas desaparezcan al finalizar la uretrocistografía.

Videocistoscopio

UROTAC y RMN convencional y multiparamétrica

El UROTAC, urotomografía o urografía por tomografía computarizada nos permite obtener imágenes de alta resolución del sistema urinario. Se puede realizar con o sin medio de contraste, siempre en función de la zona que se va a estudiar.

El UROTAC es una radiológica no invasiva que se puede emplear para observar riñones, uréteres, vejiga, próstata y testículos. Sirve para detectar la presencia de sangre en la orina (hematuria), piedras en los riñones, así como las infecciones y los tumores existentes en el tracto urinario.

Para llevar a cabo el UROTAC, el paciente debe quitarse todos los objetos metálicos que porte, y normalmente es necesario beber agua antes de empezar. Cuando se utilicen agentes de contraste, es posible que, además, se pida que no se haya ingerido ningún alimento ni bebida en las horas previas a la realización de la radiografía. Cuando el paciente está listo se capturan las imágenes.

Resonancia magnética convencional y multiparamétrica

La resonancia magnética nuclear (RMN) convencional es aquella que utiliza un campo magnético y ondas de radio muy potentes para generar imágenes de las estructuras del sistema urinario para diagnosticar las enfermedades asociadas al mismo.

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La resonancia magnética nuclear (RMN) multiparamétrica se utiliza, principalmente, para el diagnóstico de cáncer de próstata. Este tipo de RMN proporciona información de los parámetros morfológicos, funcionales y moleculares de la próstata que, combinados entre ellos, ofrecen información completa y eficaz para la detección del cáncer de próstata. Esta prueba se recomienda en casos en los que se haya detectado un aumento del antígeno prostático específico (PSA) o en los que se sospeche la presencia de un tumor a través de un tacto rectal, así como en los que el resultado de la biopsia prostática haya salido negativo.

Para llevar a cabo la RMN, tanto si es convencional como multiparamétrica, el paciente debe quitarse todos los objetos metálicos que porte y se puede precisar de un medio de contraste para la realización de la prueba. Se puede pedir al paciente que esté en ayunas unas horas antes de la prueba y puede ser necesario que este beba agua antes de empezar.

Una vez el paciente está preparado, puede comenzar la captura de imágenes. La RMN no causa dolor; sin embargo, el paciente debe mantenerse quieto durante toda la prueba, lo que puede causarle sensación de intranquilidad o agobio. En caso de claustrofobia se puede proporcionar un medicamento suave para ayudar a la relajación.

Le informamos de que en la Clínica García Reboll no llevamos a cabo ninguno de estos dos procedimientos radiológicos, sino que los concertamos con un centro hospitalario.

Uretrocistoscopia

La uretrocistoscopia es una prueba endoscópica que permite evaluar la uretra, el cuello vesical, el interior de la vejiga y la próstata. Es un método diagnóstico muy útil para detectar distintas patologías urológicas, como tumores, cálculos, cistitis, malformaciones o estrecheces, entre otras.

Este procedimiento es mínimamente invasivo, se lleva a cabo con la vejiga llena y con la aplicación de anestesia local, y consiste en introducir cuidadosamente el uretrocistoscopio por la uretra hasta llegar a la cavidad vesical para poder observar las posibles anomalías que se encuentran en todo el tracto urinario. Durante el mismo procedimiento se pueden realizar otros como la extracción de cuerpos extraños o la biopsia de algunas lesiones vesicales.

Tras la realización de la uretrocistoscopia el paciente puede presentar molestias a la hora de orinar e, incluso, puede ocurrir que la orina lleve consigo un poco de sangre. Sin embargo, por regla general desaparecen en un máximo de 24 horas.

La uretrocistoscopia puede provocar infección, por lo que el especialista puede recetar un antibiótico al paciente con el objetivo de prevenirla.

Biopsia de próstata

La biopsia es un procedimiento a través del cual se recogen diminutas muestras de un tejido para ser analizadas en el laboratorio y determinar si son de carácter benigno o si, por el contrario, están compuestas por células tumorales.

La biopsia de próstata se realiza cuando se ha observado un aumento del antígeno prostático específico (PSA) o en casos en los que se sospeche de la presencia de un tumor tras un tacto rectal. Sirve para diferenciar entre una hiperplasia benigna de próstata (HBP) y un tumor prostático.

El procedimiento se lleva a cabo en la propia consulta de urología con anestesia local o sedación. En él se introduce una sonda a través del recto que, cuando llega a la próstata, extrae unas 10-12 muestras milimétricas de tejido prostático que serán analizadas con un microscopio.

Tras la realización de la biopsia de próstata pueden aparecer algunas molestias o complicaciones, tales como la presencia de sangre en el semen (hemospermia) y, más ocasionalmente, en la orina (hematuria) o en las heces (rectorragia). Estos efectos son leves y suelen desaparecer unos días después de esta prueba.

La biopsia de próstata suele repetirse cuando los resultados obtenidos arrojan una conclusión negativa pero el PSA sigue subiendo, cuando la primera biopsia mostraba una lesión sospechosa de cáncer pero no diagnóstica o bien si se detecta un cáncer de próstata de bajo riesgo y se decretó la vigilancia activa del tumor, por lo que se tendrán que realizar biopsias de manera periódica.

Biopsia de testículo

La biopsia es un procedimiento a través del cual se recogen diminutas muestras de un tejido para ser analizadas en el laboratorio y determinar si son de carácter benigno o si, por el contrario, están compuestas por células tumorales.

En la biopsia de testículo se extrae una porción de tejido de los testículos que, después, se examina con un microscopio. A través de ella se evalúa la presencia de células tumorales y para determinar la causa de la infertilidad masculina, mediante la valoración de la existencia de una patología de tipo obstructivo que impida la salida de los espermatozoides en el eyaculado o bien por la inexistencia de espermatozoides.

Aunque no entraña grandes molestias se realiza bajo sedación, y para llevarla a cabo se practica una pequeña incisión en el testículo y se extrae una muestra del interior del mismo. A continuación se pone un punto de sutura para cerrar la herida. Este procedimiento puede llevarse a cabo en uno o en los dos testículos.

La biopsia testicular puede estar indicada, además, para la extracción directa de espermatozoides, de cara a la realización de un tratamiento de reproducción asistida.

Tras esta prueba puede aparecer dolor durante dos o tres días posteriores a la biopsia, así como una posible inflamación del escroto que desaparece en unos días.

Estudio urodinámico

El estudio urodinámico se realiza para conocer el funcionamiento de la vejiga y el esfínter urinario.

Esta prueba ambulatoria permite al especialista conocer el tipo de incontinencia que se padece, la cantidad de flujo de orina y la presión con la que se secreta al exterior, la existencia de obstrucciones, la dificultad en el vaciado, la urgencia miccional y las infecciones que pueda haber en el tracto urinario inferior. También es recomendable que se realice en casos de enfermedades neurológicas (Alzheimer, esclerosis múltiple, Parkinson).

En este estudio se colocan dos sondas o catéteres muy finos, uno en la vejiga y otro en el recto, con la ayuda de un lubricante urológico con efecto anestésico que permitirá minimizar las molestias que se puedan ocasionar. Es necesario que el paciente acuda a la consulta con ganas de orinar.

La prueba consta de varias fases en las que se observan las diferentes funciones de la vejiga –presión, deseo de micción, incontinencia, contracciones, pérdidas de orina, apertura del esfínter urinario, fuerza del músculo vesical (detrusor), obstrucciones, presiones abdominales- para detectar anomalías, tanto con la vejiga llena como durante el llenado con una solución acuosa o salina y su posterior vaciado.

Del estudio urodinámico se extrae información muy valiosa que servirá, por ejemplo, para indicar al especialista cuál es el mejor tratamiento para la incontinencia que padece el paciente.

Tras la prueba se pueden presentar algunas molestias normales al orinar (escozor, mayor necesidad de orinar), que desaparecen pocas horas después. Además, puede ocurrir que el especialista recete al paciente antibiótico para prevenir posibles infecciones.

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